Capitulo 5
5.
La Corte
Constitucional de Justicia, es el máximo tribunal de la República de
Mexican. Su integración se conforma por
cinco Ministros. Un presidente y cuatro ministros más.
Antonio
Zalvedra de Darrea era el Presidente Ministro de la Corte, quien dejaría el
cargo, el último día del año. Después, entre los cinco Ministros elegirían
mediante voto secreto, a quien se desempeñará como Presidente los próximos
cuatro años; De acuerdo a las leyes de
igualdad sustantiva y a las políticas de género, debería ser una mujer la que
ocuparía el cargo de Presidente Ministra del Tribunal más importante del país;
lo que hacía a Dalia Espinosa como una sería aspirante a ocupar el cargo,
además de ser de modo notorio, la preferida por el Presidente de la República
Arnolfo Pérez Labrhador.
La otra
candidata a ocupar el cargo de Presidenta de la Corte, era la doctora Nadia
Lucero Naranjo Pérez. Egresada de la
Facultad Central de Derecho de la Universidad Nacional, con estudios de
maestría y doctorado en Universidades europeas, así como también, docente en la
Escuela de Leyes del Instituto Tecnológico.
Era ella, ni más ni menos, la preferida de la coalición opositora al
régimen.
Los otros dos
ministros, eran egresados de la Universidad Católica, con estudios de posgrado
en la Escuela de Leyes del Instituto Tecnológico, así como diversos estudios en
Universidades de prestigio tanto en Europa como en los Estados Unidos. El primero de ellos Ulises Bravo de Terranova
de una posición conservadora, el otro Raúl Alcancira de los Monteros,
profundamente liberal.
La Corte
Constitucional tenía varios asuntos que resolver, muchos de estos asuntos
tenían trascendencia en el proyecto político del Presidente Arnulfo Pérez
Labrhador.
Por ejemplo,
había que decidir si la permanencia o no del Ejército encargado de las
funciones de la Policía Nacional, era o no constitucional.
De igual
modo, tenía que pronunciarse si las leyes de austeridad y tope de salarios de
los servidores públicos, eran también conforme a la Constitución.
Otro de los
temas más complejos que debía resolver la Corte, tenía que ver con la
constitucionalidad de las leyes energéticas, concretamente con aquellas que
habían nacionalizado la industria eléctrica.
Pero sin
duda, el tema más trascendental de todos, tenía que ver con la reforma
electoral. Pues el régimen político de la “4R”, se ponía en juego, con la
aprobación de la Reforma electoral.
El Presidente
de la República habría propuesto a dos ministros a conformar la Corte, además
de haberse ganado la amistad del Ministro Presidente Antonio Zalvedra. Con ello
garantizaba una mayoría de tres ministros en los fallos judiciales que dictará
el Tribunal; sin embargo, el Ministro Raúl Alcancira de los Monteros propuesto
por el Presidente, había mostrado una lejanía al régimen y votado en contra, de
aquellos fallos que beneficiaban a la 4R.
La tan
anhelada mayoría en la Corte que quería alcanzar el Presidente, estaba en duda.
Por eso era importante que la presidencia del tribunal quedará en manos de una
persona afín al Presidente y que está a su vez, logrará persuadir a los demás
ministros, a votar a favor del gobierno renovador, en aquellas controversias en
qué era parte demandada.
La Ministra
Dalia Espinosa era la indicada para tal fin, también había sido propuesta por
el Presidente de la República, con la aprobación de la Asamblea Nacional. Ella
no provenía de ninguna escuela de prestigio, era egresada de una escuela
popular cuyo perfil de egresados, era dotar al gobierno de personal operativo
en las Agencias del Ministerio Público o en los juzgados civiles, penales,
laborales o administrativos. La Escuela Periférica de Derecho de la Universidad
Nacional, ubicada en una de las intendencias más pobres del país, también se
distinguía por sus egresados, quienes ejercitan la abogacía penal y laboral; y
no porque fueran excelentes juristas, sino por la red de corruptelas y
chicanadas que estos ejercían en esas áreas, las cuales, les era más nato, por
su condición social, a los egresados de la Escuela Periférica.
La elección
de la presidenta de la Corte Constitucional, era también una cuestión política.
Se trataba de una alternancia en el órgano de control constitucional de la
República que daba a los ministros una disyuntiva, de que el Poder Judicial
continuará como se encontraba, en manos de las élites de abogados que llevaban
los últimos cuarenta años en las altas esferas del poder; o bien, se trataba de
que llegara un relevo diferente y fuera una mujer, egresada de una escuela
popular, la que se convirtiera en Presidenta de la Corte Constitucional.
Así pues,
Dalia Espinosa era la aspirante a presidir la Corte Constitucional proveniente
de una escuela popular, de las entrañas del pueblo, aunque el nivel de vida que
había adquirido en los últimos veinte años, la hacía más cercana a las nuevas
élites empresariales del gobierno, que a los millones de ciudadanos
clasemedieros.
En cambio, la
candidata Nadia Lucero Naranjo ofrecía al poder judicial esa continuidad;
mientras que Dalia Espinosa era la opción de cambio disruptivo en dicho poder
constitucional.
El problema,
es que al parecer existía una mayoría de los ministros, que no aceptaban a la
Ministra Dalia; no venía de la misma escuela de ellos, su formación profesional
estaba en duda y si por si fuera poco, era afín al régimen político de la
Cuarta Renovación
Los comicios
para elegir a la nueva Presidente de Corte, se llevarían a cabo el primer lunes
del año entrante. La votación seria secreta y con urna.
Dalia, pero
también todo el régimen, vivirían la navidad y año nuevo más angustiante de lo
que llevaba el sexenio.
El escándalo
de la tesis plagiada atribuible a la “"Ministra Pirata"”, era treding
topic en las redes sociales. La burla y la indignación, no callaban en los días
de descanso decembrino.
Marcos Loreto
pasaba por su mejor momento.

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