Capitulo 4

 



4.

 

Hay cosas que vives y simplemente las olvidas. Pero esa mañana, Dalia nunca la olvidará.

 

Mientras su esposo - el ilustre empresario contratista Juan Marco Derover permanecía en Texas con una firma de abogados americanos para demandar la nulidad del testamento de su hija hecho a favor de su yerno; Dalia se encontraba en la cocina de su casa, tranquilamente desayunando, en compañía de sus empleadas domésticas, a quienes les daba un trato familiar.

 

Fuera de su ostentosa residencia ubicada en una de las zonas residenciales más lujosas del país, se encontraba Mario su chófer, viendo desde su celular, no el resumen de la "conferencia nocturna" del Presidente, sino la "noticia bomba" que circulaba.

 

Y es que escuchaba al famoso periodista Marcos Loreto decir: “...No estamos hablando de errores ortográficos o de colocar mal las citas bibliográficas, no son errores de colocar citas de pie de página en metodologías de investigación documental como el APA, Chicago o ISO690;  no hablamos de que se hayan copiado algunos párrafos o páginas; estamos hablando del plagio total de todas y cada una de las páginas de la tesis que escribiera Eduardo Barrientos. Una copia literal, fiel y exacta de la tesis de Dalia Espinosa, a la que realizó un año antes, su compañero Eduardo Barrientos.   Se trata pues de un plagio tan burdo que es demasiado grosero. Lo único que le faltó copiar a la Ministra fueron las dedicatorias y los agradecimientos.

 

Sonaba el celular de Dalia, ella observó que le llamaba su marido, le contestó y le pidió éste que revisara las noticias. Se hablaba de que la Ministra Dalia Espinosa, sería aspirante a ser Presidenta de la Corte Suprema Constitucional de Justicia, se había "plagiado" la Tesis.

 

-       ¡Que no te entiendo!  No sé de qué me hables. ¿Qué copié? ¿Qué robé?

 

Tal como lo escucha, la Ministra Dalia Espinosa Morca, plagió su tesis profesional de licenciatura - decía el periodista Marcos Loreto en su noticiero matutino.

 

Las empleadas domésticas revisaron en sus teléfonos celulares sus respectivas redes sociales y encontraron en ellas, la noticia viral del momento.

 

Marcos Loreto insistiendo una y otra vez, del plagio de la tesis.

 

El rostro de su jefa circulaba en todas las noticias. "La "Ministra Pirata" había copiado una tesis para titularse cómo abogada. Ahora ella era el objeto del golpeteo político por impedir su ascenso para presidir el Tribunal más importante del país.

 

Dalia comenzó a revisar su celular, sin entender lo que estaba pasado.  Olvidó continuar con el desayuno, dejó la fruta en la mesa y cortó de tajo la comunicación. Las empleadas domésticas vieron a su patrona como abandonaba la cocina, mientras que Mario el chófer, no paraba de reírse, la saña y el sarcasmo con el que hablaban los comentócratas y acérrimos críticos del Presidente.

 

Ahí estaba Marcos Loreto, desde la radiodifusora dando a conocer que la tesis profesional de la Ministra Dalia escrita en 1987, candidata a presidir la Corte Constitucional, era una copia fiel y exacta, de la tesis, misma que había escrito un año antes, en 1986, un tal Eduardo Barrientos González. Lo insistía una y otra vez en distintos modos. Entre sensacionalista, sarcástico o burlón.

 

Dalia mientras tanto subió a su recamara y observó en su celular que tenía varias llamadas perdidas. Era su marido quién había tratado de comunicarse con ella, pero también cantidad de personas que conocía y otros números de personas que no ubicaba. Seguramente se trataba de conocidos o de periodistas.

 

Dalia recordó ser entonces Dalia. Su vida había cambiado en treinta y cinco años;  Y ahora sentada frente al espejo de su alcoba, observó que ya no era la joven hermosa que alguna vez fue. Había subido varios kilos y su cuerpo era el de una señora respetable. Ella ya no era ella, pero si era su miedo, su pensamiento, su emoción, su incertidumbre.

 

Recordó entonces aquella mañana cuando habló con su amiga la profesora Hortensia. Le dijo que no pasaría nada. Que no tenía nada que temer. Revivió y recordó la escena, el salón de clases vacío y ellas dos solas, se le vino a la memoria el momento cuando su profesora y "asesora de Tesis", le sacó ese ejemplar.

 

-       No le modifiques nada. ¡Así como está!

 

 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Capitulo 19

Capitulo 14

Capitulo 15